domingo, 29 de julio de 2012

Espíritu Nómada II: Por las tierras de Alemania

Quien me iba a decir a mi que la aventura en Aspe iba a concluir drásticamente, con el nuevo rumbo tomado hacia Hameln, la tierra del famoso flautista alemán. De nuevo flota a mi alrededor el Espíritu Nómada que desde siempre me ha perseguido, unas veces de forma voluntaria y otras sin más remedio.

Quedó Aspe atrás. Cuatro años densos y de duro trabajo. Más de mil horas de clases que mis alumnos me regalaron para poder aprender de ellos. Un grupo de monitores entusiastas, trabajadores y generosos, Juan Pedro, Ana, los dos José Manuel, Ariadna, que hicieron posible una escuela que es nuestro orgullo y motivación.

Poco queda por hacer, tan solo cerrar unos flecos, para que la obra tenga la impresión de lo que es, una obra bien hecha. Cometí errores durante estos años, por los que pido perdón, peor errar es humano, y más cuando la implicación es tanta. Espero que al final, todo sea satisfactorio quede como Dios manda. Seguro que es así.

Ahora es Hameln donde me esperan los trebejos cada martes, para compartirlos con amigos alemanes, amables y rudos, que saben mucho más que yo, y de los que tanto espero aprender.

Casino de Novelda, Castalla, Sax, Escacs Novelda, Enric Valor y Aspe han sido las camisetas que he defendido. Ahora Hameln. El séptimo. Será el de Caballería.

Mi primera torre en Hameln, St. Nikolai.

Google