domingo, 16 de diciembre de 2012

Grandes Partidas I: Zukertort-Blackburne, 1883

Tras la jugada 22 de las negras, se llegó a la presente posición. En ella, los elementos estáticos blancos no parecen mejores que los negros, ya que ambos tienen tres islotes de peones, y la debilidad negra de e6 quizás esté compensada por el peón aislado blanco de d4. Ambos tienen un alfil algo dudoso, al estar fijados los peones centrales en las casillas de su color. La columna c pertenece al negro, aunque no se ve forma de penetrar en campo blanco. Sólo el rey negro parece algo más expuesto que su colega blanco.


En cambio, las posibilidades dinámicas blancas son superiores, al tener oportunidades de ruptura con su peón móvil f, y estar presionando con sus torres en las columnas f y e, especialmente esta última, donde el peón e6 está clavado. Zukertort lo valora bien, y juega con especial energía. El Campeón del Mundo, Steinitz, comentó de forma entusiasta esta combinación. Os incluimos sus impresiones. De todas formas, puntualizamos que cuando se jugó esta partida, Steinitz aún no era el Campeón. Sólo después de ganar un match al propio Zukertort, se le consideró como tal.

23.f5!!

El comienzo de una operación combinativa a gran escala (Steinitz) 

23...Ce4   

No lleva a nada bueno tomar el peón 23...gxf5 24.Axf5 Ce4 25.Axe4 dxe4 26.Tg3+ Rh8 27.d5+ e5 28.d6 y el blanco está ganando.

 24.Axe4 dxe4 25.fxg6! 

Esta inesperada jugada, que permite a las negras penetrar con su torre en c2, amenazando ganar pieza, tuvo que ser prevista inevitablemente por Zukertort mucho antes. La esencia de la idea sobre la que se basa esta extraordinaria combinación, dista de ser evidente. (Romanovsky) 

Lo que Zukertort aplica, además de una capacidad de cálculo formidable, es el principio del tiempo. Si el negro se entretiene en ganar el alfil de b2, las consecuencias serán irreparables, ya que el ataque sobre el rey blanco, estaría muy avanzado como para intentar una defensa.


25...Tc2 

Olvidarse de la columna, aún es peor. 25...hxg6 26.Tg3 Dg7 27.d5 e5 28.Dg5 Te8 29.Tf6 y la partida está resuelta, como comentó Zukertort en su día. 

26.gxh7+ Rh8 27.d5+ e5 

28.Db4!! 


Esta espectacular jugada, tiene un fundamento táctico elemental: desviación de la dama enemiga en su defensa de e5.
Ocurre en ocasiones, que jugadas aparentemente muy difíciles de encontrar, se basan en un tema táctico sencillo. La dama no puede abandonar a su rey, que caería en red de mate.




28...T8c5 

Aceptar el sacrificio, lleva al mate. 28...Dxb4 29.Axe5+ Rxh7 30.Th3+ Rg6 31.Tf6+ Rg5 32.Tg3+ Rh5 33.Tf5+ Rh6 34.Af4+ Rh7 35.Th5#; 28...De8 29.Tf8+!! Dxf8 30.Axe5+ Rxh7 31.Dxe4+ 


29.Tf8+! 
Esta jugada, en conjunción con el juego precedente de las blancas, constituye una de las combinaciones más extraordinarias que jamás se hayan visto sobre el tablero de ajedrez. (Steinitz) 

29...Rxh7 30.Dxe4+ Rg7 31.Axe5+  Aquí creo que Zukertort pudo ser más  preciso  con 31.Tg8+ Rxg8 32.Dg6+ Dg7 33.De8+ Df8 34.Tg3+ Rh7 35.Dh5+ Dh6 36.Df7+ Rh8 37.Tg8# 



31...Rxf8 32.Ag7+ Rg8 

32...Dxg7 33.De8# 




33.Dxe7 1-0

Steinitz, en la prensa de la época, escribió: "Las palabras son insuficientes para expresar la admiración por la maestría con que Zukertort condujo el juego".

Realmente, una hermosísima combinación.

Zukertort, lamentablemente, murió absolutamente desequilibrado: tras perder con Steinitz el match por el Campeonato del Mundo, Zukertort trató de hallar la forma de romper el altísimo nivel defensivo de Steinitz. Un acertijo que durante cuatro años no logró resolver, perdiendo la maestría que poseía. Zukertort entendía que la partida había que ganarla mediante una combinación, pero no llegó a comprender cómo su rival pudo prevenir todas sus ideas, y ganar mediante la acumulación de pequeñas ventajas. Falleció a los 46 años.
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