Espíritu nómada I: por las tierras de Enric Valor

Defendiendo los colores del Enric Valor. Debe ser la parte inconformista de mí, o que los años no pasan en balde y lo que antes era inquietud trocó con el tiempo en pereza, pero llegó de nuevo el momento de cambiar la mesa del tablero de ajedrez, y darle el sustento de un nuevo hogar. Tras la aventura presidencial en el Escacs Novelda, mi club de toda la vida, que un grupo de entusiastas fundamos antes de que muchos de los jóvenes que hoy lo defienden nacieran, desplegamos velas, y encaramos el rumbo hacia la capital, para tocar tierra en los dominios del Club Escacs Enric Valor. Han sido tres años entrañables. Fuimos, Ariadna y yo, muy bien recibidos y tratados. Gente joven con la que mi hija pudiera compartir ajedrez y edad, y que a mi me contagiaran una alegría que andaba un poco escondida por aquellos días. Hemos conocido gente maravillosa, que trabaja altruistamente para...